La Psicología es una ciencia en constate evolución. Los estudios e investigaciones arrojan nuevos datos y curiosidades sobre el comportamiento y la mente humana.

En este artículo encontrarás datos curiosos de Psicología que se han encontrado en investigaciones, descubrimientos sobre la psique humana que no dejan indiferente.

¿Estas preparado? ¡Empezamos!

Índice

25 Datos curiosos de Psicología

1. Si tienes un plan B, es menos probable que el plan A funcione 🚩

En ocasiones, estar demasiado preparado puede hacer que tu plan se desmorone. 

En una serie de experimentos de la Universidad de Pensilvania, los investigadores encontraron que cuando los voluntarios pensaban en un plan de respaldo antes de comenzar una tarea, tenían peor ejecución que las personas que no habían pensado en un plan B.

Es más, cuando se dieron cuenta de que tenían opciones, su motivación para tener éxito la primera vez disminuyó. 

Los investigadores insistieron en que pensar en el futuro es una idea genial, pero es posible que tengas más éxito si mantienes esos planes en meros proyectos.

2. El miedo puede hacernos sentir bien cuando no estamos en peligro 🔪

No a todo el mundo le gusta las películas de terror, pero para los amantes de este género existen algunas teorías sobre por qué adoran el miedo que les produce.

La principal razón se debe a las hormonas. Cuando estás viendo una película de terror o en una casa “embrujada”, tu cuerpo segrega gran cantidad de adrenalina, endorfinas y dopamina. Estas hormonas tienen como función preparar al cuerpo para una respuesta de lucha o huida.

Pero no importa cuán asustado te sientas, tu cerebro reconoce que no lo estás realmente en peligro, por lo que obtienes ese colocón natural sin riesgo para nuestra supervivencia.

3. ‘Contagiar un bostezo’ es una muestra empatía 🥱

Cuando vemos a alguien bostezar, inmediatamente alguien más bosteza. Y es que el bostezo es contagioso, aunque no estés cansado.

Existen algunas teorías que explican este hecho, pero una de las principales es que se trata de una muestra empatía

Las personas que tienen menos probabilidades de mostrar empatía, como los niños pequeños que aún no lo han aprendido o personas con autismo, también tienen menos probabilidades de bostezar como reacción a los de otra persona.

4. Nos preocupamos más por una sola persona que por tragedias masivas 🤲

En otro  estudio de la Universidad de Pensilvania, se hizo un experimento para demostrar este hecho. A un grupo le hablaron de que una niña que se estaba muriendo de hambre, otro de que millones de personas mueren de hambre y un tercero de ambas situaciones. 

Entre los resultados se encontró que la gente donó más del doble de dinero cuando le hablaron sobre la niña. 

Los investigadores concluyeron que estamos programados para ayudar a la persona que tenemos cerca, pero cuando el problema es demasiado grande, tendemos a creer que nuestra pequeña aportación no hará mucho.

5. Se necesitan cinco cosas positivas para compensar una sola cosa negativa 🧐

Nuestros cerebros tienen algo llamado “sesgo de negatividad” que nos hace recordar las malas noticias más que las buenas.

Olvidamos rápidamente que nos dijeron “buen trabajo” pero seguimos pensando en que alguien ese error que cometiste. 

Para sentirnos equilibrados, necesitamos al menos una ración de cinco cosas positivas por cada cosa mala en nuestras vidas.

6. La comida sabe mejor cuando la prepara otra persona 🥗

Aunque parece la excusa perfecta para los negados a cocinar, resulta que en una investigación publicada en la revista Science.

En este estudio se concluye que cuando preparas la comida, pasas tanto tiempo cerca de ella que deja de resultar excitante lo que disminuye tu disfrute.

7. Preferimos saber que se avecina algo malo que no saber qué esperar 😨

Los investigadores que publicaron su trabajo en la revista Nature descubrieron que es menos estresante saber que algo negativo está a punto de suceder (por ejemplo, es imposible que llegues a tiempo a esa reunión) que no saber cómo irán las cosas (por ejemplo, tal vez llegues a tiempo). 

Esto ocurre porque la parte de nuestro cerebro que predice las consecuencias, ya sean buenas o malas, está más activa cuando no sabe qué esperar. 

Si pisar el acelerador ayuda a evitar el tráfico, pasaremos por ese estrés en lugar de simplemente aceptar que tendremos que preparar una excusa decente cuando lleguemos tarde.

8. Siempre intentamos devolver un favor 🙌

No se trata solo de buenos modales: la “regla de la reciprocidad” sugiere que estamos programados para querer ayudar a alguien que nos ha ayudado. 

Probablemente se desarrolló porque, para que la sociedad funcione sin problemas, las personas necesitan ayudarse entre sí. 

9. Cuando una regla parece demasiado estricta, queremos romper más 🙄

Los psicólogos han estudiado un fenómeno llamado reactancia: cuando percibimos que nos están quitando ciertas libertades, no solo rompemos esa regla, sino que rompemos muchas otras en un esfuerzo por recuperar la libertad. 

10. Nuestro tema favorito somos nosotros mismos 😎

Seguro se te viene alguien a la mente que se pasa el día hablando de si mismo… no le culpes, está conectando con su cerebro. 

Los centros de recompensa de nuestro cerebro se activan más cuando hablamos de nosotros mismos que cuando hablamos de otras personas, según un estudio de Harvard.

11. Hay una razón por la que queremos abrazar cosas bonitas 🤗

“¡Es tan lindo, quiero achucharlo todo el tiempo!” Eso se llama agresión por la ternura, y las personas que lo sienten realmente no quieren aplastar a ese adorable cachorro o bebé. 

La investigación publicada en Frontiers in Behavioral Neuroscience encontró que cuando nos sentimos abrumados por emociones positivas, como lo hacemos cuando miramos a un animal o bebé increíblemente bonito, un poco de agresión nos ayuda a equilibrar ese subidón.

12. Nuestro cerebro hace que los discursos aburridos sean más interesantes 🧠

Investigadores de la Universidad de Glasgow descubrieron que de la misma manera que escuchamos voces en nuestra cabeza cuando leemos en voz alta, nuestro cerebro también “habla” sobre discursos aburridos. 

Si alguien habla de manera monótona, inconscientemente lo haremos más vívido en nuestras cabezas.

13. Algunas personas disfrutan viendo la ira en otras 😒

En un estudio de la Universidad de Michigan, se encontró que las personas con niveles altos de testosterona recordaron mejor la información cuando iba acompañada de un rostro enfadado que cuando ese rostro era neutral o sin rostro. Estos resultados indican que encontraron gratificante la mirada de enfado.

14. Si los demás no están de acuerdo, automáticamente nos cuestionamos a nosotros mismos 🧶

En un famoso experimento de 1950, se pidió a los estudiantes universitarios que señalaran cuál de las tres líneas tenía la misma longitud que una cuarta línea. Cuando todos los demás participantes elegían una respuesta claramente equivocada, los participantes siguieron su ejemplo y dieron esa misma respuesta incorrecta.

15. No somos tan buenos en la multitarea como creemos 📚

La investigación publicada en el Journal of Experimental Psychology muestra que incluso cuando creemos que estamos haciendo dos cosas a la vez, lo que en realidad estamos haciendo es cambiar rápidamente entre las dos tareas. Es decir, estamos concentrados en una tarea a la vez. No es de extrañar que sea tan difícil escuchar a tu pareja mientras deslizas el Instagram.

16. Estamos convencidos de que el futuro es brillante✨

No importa si te gusta dónde te encuentras ahora o no, la mayoría de nosotros tenemos un “sesgo optimista” que nos convence de que el futuro será mejor que el presente, según una investigación de Current Biology

Asumimos que progresaremos en nuestras carreras, nunca nos divorciaremos, criaremos unos niños preciosos y buenos y moriremos a los 100 años. Puede que no todos sean realistas, pero no hay nada de malo en soñar.

17. Creemos lo que queremos creer (involuntariamente) 💁‍♀️

Los humanos somos víctimas del sesgo de confirmación: la tendencia a interpretar los hechos de una manera que confirma lo que ya creemos. No importa cuántos hechos o pruebas le muestres a tu cuñado intentando influir en sus opiniones políticas, tienes grandes posibilidades que no ceda. 

18. Nuestro cerebro quiere que seamos perezosos 😪

Este argumento te dará pie a argumentar “no soy yo, es mi cerebro” en casi cualquier situacion.

Desde el punto de vista evolutivo, conservar la energía es algo bueno: cuando la comida escaseaba, nuestros antepasados ​​todavía tenían que estar preparados para cualquier peligro. Si estas a dieta tienes que saber que en un pequeño estudio publicado en Current Biology se encontró que al caminar en una cinta, los voluntarios ajustaban automáticamente su forma de andar para quemar menos calorías.

19. La soledad afecta a nuestra salud 💆‍♂️

Los investigadores encontraron que cuantos menos amigos tiene una persona, mayores son sus niveles de fibrinógeno (la proteína que coagula la sangre). El efecto fue tan fuerte que tener 15 amigos en lugar de 25 era tan malo como fumar.

20. Estamos programados para adorar la música de nuestra adolescencia 🎶

La música que nos gusta nos da un chute de dopamina y otras sustancias químicas que nos hacen sentir bien, y eso es aún más fuerte cuando somos jóvenes porque nuestro cerebro se está desarrollando. Alrededor de los 12 a los 22 años, todo parece muy importante, por lo que tendemos a enfatizar más esos años y aferrarnos a esos recuerdos musicales.

21. Ciertas combinaciones de colores son perjudiciales para la vista 👁

Cuando ves uno al lado del otro un azul brillante y un rojo, tu cerebro piensa que el rojo está más cerca que el azul, lo que hace que te pongas prácticamente bizco. Lo mismo ocurre con otras combinaciones, como rojo y verde.

22. Buscamos rostros humanos, incluso en objetos inanimados 🤯

La mayoría de nosotros no hemos visto a Jesús en un brindis, pero todos hemos visto caras que nos devuelven la mirada desde objetos inanimados. Este efecto se llama pareidolia, y los científicos creen que se debe al hecho de que reconocer rostros es tan importante para la vida social que nuestros cerebros prefieren encontrar un rostro donde no lo hay a perderse uno que si existe. Un por si acaso en toda regla.

23. Siempre, siempre, siempre encontraremos un problema 😫

¿Alguna vez te has preguntado por qué cuando un problema se resuelve, otro ocupa aparece? No es que el mundo esté en tu contra, pero tu cerebro si podría estarlo, en cierto sentido. 

Los investigadores pidieron a los voluntarios que distinguieran a personas de aspecto amenazador de rostros generados por ordenador. “A medida que mostramos a la gente cada vez menos caras amenazadoras con el tiempo, descubrimos que ampliaron su definición de ‘amenazante’ para incluir una gama más amplia de caras”, escribe el investigador David Levari, PhD . “En otras palabras, cuando se quedaron sin rostros amenazantes que encontrar, comenzaron a llamar a rostros amenazantes a los que solían llamar inofensivos”.

24. Nuestro cerebro no cree que los largos plazos sean tan importantes 🧲

Prácticamente todo el mundo ha postergado las cosas en un momento u otro, aunque sabemos lógicamente que tendría más sentido terminar la tarea antes que encender Netflix. Sin embargo, preferimos las tareas urgentes y sin importancia porque sabemos que podremos completarlas.

25. El dinero puede comprar la felicidad, pero solo hasta cierto punto 💰

Las investigaciones muestran que, en términos de ingresos, las personas tienen un “punto de saciedad” en el que la felicidad alcanza su punto máximo y ganar más no te hará más feliz. 

Si te has quedado con gana de más, deja que sacie tu curiosidad con otros 10 datos curiosos de Psicología.

¿Sabes algún otro dato de Psicología curioso? ¡Te leo en comentarios!

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