El placer de tener razón: por qué el cerebro se engancha a sus propias creencias
Que alguien te demuestre que estás equivocado se procesa en el cerebro como una amenaza física. Por eso cambiar de opinión cuesta tanto aunque la evidencia sea clara.
Que alguien te demuestre que estás equivocado se procesa en el cerebro como una amenaza física. Por eso cambiar de opinión cuesta tanto aunque la evidencia sea clara.
Señales de alerta en la salud mental de los jóvenes y estrategias para fortalecer el bienestar emocional. Guía para familias y educadores.
El cerebro adolescente está en plena construcción. Mientras la corteza prefrontal madura, las emociones mandan. Así es como la inteligencia emocional marca la diferencia en esta etapa.
Tu cerebro lleva toda la vida simulando futuros que todavía no han ocurrido. No es ansiedad, es neurociencia. Y entenderlo cambia bastante cómo te relacionas con tus propios pensamientos.
No es hacer favores lo que hace que alguien te aprecie más. Es pedirlos. Suena raro, pero Benjamin Franklin lo sabía en el siglo XVIII y la psicología lo confirmó en 1969.
El 85% de las personas cree ser menos sesgada que la media. Matemáticamente, es imposible. Así funciona el sesgo del punto ciego, el error que no puedes ver en ti mismo.
Puedes pasar 8 horas haciendo cosas y no haber avanzado nada que importe. La mente ocupada tiene exactamente el mismo aspecto que la productividad real. Pero no lo es.
Cuanto más intentas no pensar en algo, más piensas en ello. Cuanto más intentas relajarte, más te tensas. No es mala suerte: es la paradoja del control, y tiene solución.
Esperar activa en tu cerebro exactamente las mismas zonas que el dolor físico. No es que seas impaciente por carácter, es neurociencia pura. Te explico por qué.
¿Por qué esa serie a medio terminar te quita el sueño más que el informe que entregaste ayer? Tu cerebro guarda "archivos abiertos" para todo lo pendiente.